"Ayer, la casa de Riaño...Hoy, la casa del Bicentenario"
De la zona oriente de la ciudad, rodeada de casas bajas de arquitectura popular y delineada por callejones, rampas y escalinatas, destaca majestuosa la casa del
militar español Juan Antonio Riaño y Bárcena, Intendente de Guanajuato en 1792.
Enclavada en el número 6 de la pintoresca calle del Campanero, la residencia de corte neoclásico, con reminiscencias barrocas, recrea los ideales sociales, políticos y culturales del siglo XVIII, así como la personalidad e influjo de un hombre que forma parte de la historia de México.
1810. Es tiempo de luces. Tiempo propicio de florecimiento global y local. De Europa a América se traslada el ideario de la Ilustración y es la casa Riaño símbolo de la grandeza guanajuatense: refinamiento, sobriedad, riqueza intelectual y material; un nuevo urbanismo que dota a la ciudad de belleza arquitectónica. La casa del Intendente Riaño recuerda presencias cotidianas; hombres y mujeres accedían a ella a través del pequeño puente edificado en cantera.
En esta casa Miguel Hidalgo y Costilla comparte con la clase alta y debate acerca de los derechos irrestrictos del hombre: libertad, igualdad y fraternidad, ideales que dieron forma a su pensamiento, fraguando así el movimiento independentista de México.
Años después, en 1878, la estructura frontal de la vivienda cambió por el rebaje que sufrió la calle en dos ocasiones para dar paso a los carruajes que el campanero anticipaba.
El espacio que correspondiera al zaguán, que albergó en aquel entonces, es hoy la una escalera que le da acceso al siglo XXI.
En esta Casa se coordinan los festejos del Bicentenario del inicio del movimiento de Independencia Nacional y del Centenario del inicio de la Revolución Mexicana; y en ella, se da la bienvenida a todos los mexicanos.